¿Cómo 'Tala' Rangel se volvió titular en la Selección Mexicana?
El guardameta de Chivas se adelanta en la carrera para ocupar el puesto en el once titular de Aguirre en el Mundial
En la Selección Mexicana hablan de la facilidad que tiene Raúl ‘Tala’ Rangel para jugar con los pies, a pesar de ser portero, aunque esa no es la principal cualidad que lo llevó a ser titular por tercera vez consecutiva bajo el mando del 'Vasco'. Además de sus condiciones físicas y técnicas, al cuerpo técnico del Tricolor le llama la atención la rapidez que tiene el arquero de Chivas para superar escenarios adversos.
“Rápido deja atrás el error, es un arquero con buena mentalidad”, describen al ‘Tala’ Rangel, que apunta a pelear por ser titular en la Copa del Mundo, con Guillermo Ochoa y Luis Ángel Malagón.
Rangel debutó con la Selección Mexicana gracias a Jaime Lozano, en un partido en el que México fue goleado por 4-0. “Me parece que fue mucho castigo para ‘Tala’”, dijo en esa ocasión el Jimmy, “creo que llegará muy lejos”, agregó el ex técnico del representativo mexicano.
En una coyuntura en la que no hay tiempo para lamentar el error, Rangel fue relegado a la banca en la Copa América 2024, como suplente de Julio González, ante la lesión de Malagón. Y volvió a jugar hasta septiembre de ese año, en la victoria de 3-0 de México sobre Nueva Zelanda, en el primer partido de Javier Aguirre como entrenador de la Selección Mexicana.
A partir de ahí, Rangel no volvió a quedar fuera de una convocatoria de Javier Aguirre. Volvió a ser titular en el juego contra Suiza del siete de junio del 2026 y recibió cuatro goles, de nuevo. Aún así, continuó bajo la mira de la Selección Mexicana y de Joseba Ituarte, el entrenador de porteros del Tricolor, que en más de una ocasión se le ha visto en el estadio de las Chivas observando el rendimiento del ‘Tala’.
Además de la mentalidad, 'Tala' Rangel físicamente es más grande que el resto de porteros que son su competencia. Su 1.91 metros de estatura está por encima de 1.80 metros de Luis Ángel Malagón y el 1.85 de Guillermo Ochoa. Su juego de pies es algo que también convence al cuerpo técnico, porque actúa como un líbero, cuando el equipo está en posición de ataque.

